%20(1).jpg)
El bloqueo de nutrientes en el cannabis es una de las causas más comunes por las que una planta sana deja de crecer repentinamente o empieza a mostrar síntomas de carencia. El amarilleamiento de las hojas, el retraso en el crecimiento, las puntas quemadas y el desarrollo deficiente de las flores suelen llevar a los cultivadores a añadir más nutrientes, pero en muchos casos estos ya están presentes en la zona radicular.
El problema es que la planta no puede acceder a ellos ni aprovecharlos de forma eficaz.
El bloqueo de nutrientes suele malinterpretarse porque los síntomas se parecen mucho a los de las carencias nutricionales. Un cultivador puede observar hojas amarillentas, manchas necróticas o un crecimiento deficiente y dar por sentado que la planta necesita más abono. En realidad, es posible que el nutriente ya esté presente en cantidades adecuadas en la zona radicular.
Esta distinción es importante porque las medidas correctivas son totalmente diferentes. Una carencia requiere aportar una mayor cantidad de un nutriente, mientras que el bloqueo de nutrientes exige restablecer las condiciones que permitan a la planta absorber los nutrientes de forma eficaz.
En las instalaciones de cultivo comercial, el bloqueo de nutrientes rara vez se debe a una ausencia total de estos. Lo más habitual es que sea consecuencia de unas condiciones en la zona radicular que limitan la absorción de nutrientes, como una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato, un secado excesivo de la parte superior de las raíces, una escasa disponibilidad de oxígeno, el antagonismo entre nutrientes, problemas de calidad del agua o condiciones de pH inestables.
Comprender la diferencia entre la disponibilidad de nutrientes y su absorción es fundamental para diagnosticar y corregir eficazmente el bloqueo de nutrientes.
¿Qué es el bloqueo de nutrientes?
El bloqueo de nutrientes se produce cuando hay nutrientes presentes en la zona radicular, pero la planta no puede absorberlos ni utilizarlos de forma eficaz. A diferencia de una deficiencia real, en la que falta un nutriente en el programa de fertilización, el bloqueo se produce cuando las condiciones en torno a las raíces interfieren en la absorción de nutrientes.
Esta distinción es importante porque añadir más fertilizante rara vez soluciona el bloqueo de nutrientes. En muchos casos, agrava el problema al aumentar la acumulación de sal alrededor de las raíces.
El bloqueo de nutrientes puede afectar tanto a los macronutrientes, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio, como a los micronutrientes, entre los que se incluyen el hierro, el manganeso, el zinc y el magnesio.
Dado que la retención de nutrientes suele manifestarse como una carencia, muchos agricultores cometen el error de aumentar la concentración del abono. Esto puede generar un estrés adicional en la zona radicular y reducir aún más la absorción de nutrientes. El resultado suele ser un ciclo de aumento de las dosis de fertilizante sin abordar el problema subyacente.
El objetivo no debe limitarse simplemente a aportar nutrientes a la zona radicular. El objetivo es crear unas condiciones en la zona radicular que permitan a la planta absorber y aprovechar esos nutrientes de forma constante.
Disponibilidad de nutrientes frente a absorción de nutrientes
El hecho de que un nutriente esté presente en la zona radicular no garantiza que la planta pueda absorberlo de forma eficaz.
La disponibilidad de nutrientes se refiere a si un elemento se encuentra en una forma que la planta pueda utilizar potencialmente. La absorción de nutrientes depende del estado de salud de las raíces, del movimiento del agua, de la disponibilidad de oxígeno, de la presión osmótica y de las condiciones generales de la zona radicular.
Muchos casos de bloqueo de nutrientes no se deben a que estos desaparezcan de la zona radicular. Más bien, la capacidad de la planta para absorber dichos nutrientes se ha visto reducida por unas condiciones desfavorables en la zona radicular.
Consideremos un sustrato que contenga niveles adecuados de calcio. Si las condiciones de la zona radicular se vuelven excesivamente salinas, la absorción de agua se ralentiza y se reduce el transporte de calcio por la planta. El resultado puede parecer idéntico al de una deficiencia de calcio, a pesar de que haya una cantidad suficiente de este mineral.
Del mismo modo, una planta que crezca en una zona radicular con niveles elevados de potasio puede presentar síntomas de deficiencia de magnesio, ya que el potasio y el magnesio compiten por las vías de absorción.
En ambos casos, el nutriente está disponible, pero su absorción se ha visto afectada.
Comprender esta distinción ayuda a los agricultores a centrarse en restablecer el funcionamiento de la zona radicular, en lugar de limitarse a añadir más fertilizante.
Muchos casos de bloqueo de nutrientes se deben, en última instancia, a problemas de absorción de nutrientes más que a problemas de disponibilidad de los mismos. Por eso, corregir la zona radicular suele dar mejores resultados que limitarse a aumentar las concentraciones de fertilizante.
Signos y síntomas de la bloqueo de nutrientes
El bloqueo de nutrientes suele presentar los mismos síntomas que una carencia de nutrientes.
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Clorosis internervial (amarilleamiento entre las nervaduras de las hojas)
- Madera joven de color claro
- Manchas marrones en las hojas
- Quema de la punta de las hojas
- Hojas rizadas o abombadas
- Crecimiento lento
- Disminución del vigor
- Desarrollo deficiente de las flores
- Reducción de la absorción de agua
- Respuestas de floración retardadas
Síntomas comunes según el nutriente
Nitrógeno
- Las hojas más viejas se vuelven amarillas desde la parte inferior de la planta hacia arriba
- Aspecto general pálido
- Tasa de crecimiento reducida
Magnesio
- Clorosis internervial en hojas maduras
- Vetas verdes con tejido amarillo entre ellas
Hierro
- Amarilleamiento de los brotes nuevos, mientras que las hojas más viejas siguen verdes
Calcio
- Manchas marrones en los brotes nuevos
- Hojas retorcidas o deformadas
Fósforo
- Follaje de color verde oscuro
- Tallos morados o envés de las hojas
- Retraso en el desarrollo
Por qué es difícil diagnosticar el bloqueo de nutrientes
Uno de los retos a la hora de diagnosticar el bloqueo de nutrientes es que los síntomas suelen parecerse a los de varias deficiencias a la vez.
Un agricultor puede observar simultáneamente clorosis similar a la del magnesio, manchas similares a las del calcio, menor vigor y un crecimiento deficiente. Esto suele llevar a intentar corregir varias carencias a la vez.
Cuando se producen varias carencias nutricionales al mismo tiempo, el problema suele ser de carácter sistémico más que nutricional. En estas situaciones, evaluar las condiciones de la zona radicular suele ser más útil que centrarse exclusivamente en los síntomas de las hojas.
La zona radicular es donde tiene lugar la absorción de nutrientes. Cuando las condiciones de la zona radicular se deterioran, pueden verse afectadas varias vías de absorción de nutrientes al mismo tiempo.
Por eso, una resolución eficaz de problemas suele empezar por debajo del dosel. Comprender lo que ocurre en la zona radicular proporciona una información mucho más útil que limitarse a identificar qué hojas presentan síntomas.
Causas habituales del bloqueo de nutrientes en el cannabis
Acumulación de sal y exceso de nutrientes
Una de las causas más comunes de la bloqueo de nutrientes es la acumulación excesiva de sal en la zona radicular.
Una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato no implica automáticamente un bloqueo de nutrientes. De hecho, muchas estrategias de cultivo comercial se aplican intencionadamente con niveles elevados de CE del sustrato durante determinadas fases del ciclo de cultivo para influir en el comportamiento de las plantas y estimular respuestas generativas.
Los problemas suelen producirse cuando se mantiene una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato durante períodos prolongados sin que se alivie, o cuando una CE elevada del sustrato se combina con factores de estrés adicionales, como secaduras agresivas, una oxigenación deficiente de la zona radicular o cambios ambientales rápidos.
A medida que aumenta la conductividad eléctrica (CE) del sustrato, se incrementa la presión osmótica alrededor de las raíces. Esto dificulta que la planta absorba agua y nutrientes, incluso cuando estos se encuentran en cantidades adecuadas.
La gestión de la conductividad eléctrica (CE) del sustrato no consiste tanto en evitar por completo los valores elevados como en prevenir períodos prolongados de estrés excesivo en la zona radicular.
Con el paso del tiempo, la exposición prolongada a una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato puede aumentar el estrés de las plantas y contribuir a la aparición de síntomas similares a los de una carencia, incluso cuando las concentraciones de nutrientes siguen siendo adecuadas.
Muchos cultivadores se centran en gran medida en la conductividad eléctrica (CE) del sustrato, mientras que prestan poca atención a la CE del sustrato. Sin embargo, la CE del sustrato suele ser un mejor indicador de las condiciones a las que están sometidas realmente las raíces.
Mal drenaje y malas condiciones de la zona radicular
Para que las raíces estén sanas, necesitan tanto agua como oxígeno.
Los sustratos compactados y un drenaje deficiente pueden reducir la disponibilidad de oxígeno alrededor de las raíces y ralentizar la absorción de nutrientes. Las zonas radiculares saturadas pueden afectar al funcionamiento de las raíces y reducir la capacidad de la planta para absorber nutrientes de forma eficaz.
Un drenaje deficiente también favorece la acumulación de sales en la zona radicular, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un bloqueo de nutrientes.
La salud de las raíces es uno de los aspectos más ignorados en la gestión de los nutrientes. Una solución nutritiva perfectamente equilibrada no puede compensar un sistema radicular que no funcione correctamente.
Antagonismo entre nutrientes
Algunos nutrientes compiten entre sí por su absorción.
Un exceso de potasio puede reducir la absorción de calcio y magnesio. Los niveles elevados de calcio pueden reducir la absorción de magnesio. Un exceso de fósforo puede interferir en la disponibilidad de micronutrientes.
Incluso cuando los nutrientes están presentes en cantidades suficientes, los desequilibrios pueden provocar síntomas de carencia.
Por este motivo, la gestión de los nutrientes suele tener más que ver con el equilibrio que con la cantidad.
Problemas relacionados con la calidad del agua
El agua de origen puede contribuir de manera significativa a la retención de nutrientes.
El agua dura contiene carbonatos de calcio y magnesio que pueden acumularse con el tiempo y alterar la composición química de la zona radicular. Los niveles elevados de bicarbonato pueden dificultar el mantenimiento de unas condiciones estables en la zona radicular y contribuir a desequilibrios nutricionales.
Los problemas relacionados con la calidad del agua suelen desarrollarse de forma gradual y es posible que no se hagan evidentes hasta que empiecen a aparecer síntomas en todo el cultivo.
La realización periódica de análisis del agua puede ayudar a detectar posibles problemas antes de que afecten al rendimiento de los cultivos.
Estabilidad del pH y disponibilidad de nutrientes
A menudo se considera que el pH es la causa principal de la inmovilización de nutrientes, pero la relación es más compleja de lo que muchos cultivadores creen.
Los ensayos de cultivo controlados realizados en las instalaciones de I+D de Athena, en los que se comparó la absorción de nutrientes a un pH de 4,8 y a un pH de 5,8, no revelaron diferencias significativas en el rendimiento de las plantas, las observaciones visuales ni los resultados de los análisis de tejidos. Estos hallazgos sugieren que las plantas de cannabis pueden absorber nutrientes de forma eficaz en un rango de pH más amplio de lo que indican las tablas tradicionales de disponibilidad de nutrientes, siempre que las condiciones de la zona radicular se mantengan estables. Aunque el pH sigue siendo un componente importante de la gestión de nutrientes, los resultados indican que las fluctuaciones rápidas del pH pueden tener un mayor impacto en la absorción de nutrientes que el mantenimiento de un pH estable ligeramente fuera del rango objetivo convencional.
Para los cultivadores que utilizan la línea Athena Pro, estos resultados respaldan un enfoque práctico de la gestión del pH que da prioridad a la estabilidad frente a la búsqueda de un valor exacto.
Cabe señalar que estas observaciones sonespecialmente aplicables a los sistemas de cultivo basados en sustratos, como el coco y la lana de roca. Otros sistemas, en particular el cultivo en agua profunda con recirculación (RDWC) y configuraciones hidropónicas similares, pueden depender en mayor medida de que el pH se mantenga dentro de un rango más estrecho.
La mayor preocupación en todos los sistemas de cultivo es la rápida variación del pH.
Cuando el pH de la zona radicular cambia rápidamente o fluctúa con frecuencia, la disponibilidad de nutrientes se vuelve irregular y las raíces tienen menos tiempo para adaptarse. Estos cambios bruscos pueden reducir la eficiencia en la absorción de nutrientes y provocar síntomas que se asemejan a las carencias nutricionales, a pesar de que los nutrientes estén presentes en la zona radicular.
Los cultivadores suelen provocar una inestabilidad innecesaria al realizar ajustes frecuentes del pH en respuesta a pequeñas fluctuaciones. Supervisar las tendencias a largo plazo, en lugar de reaccionar ante pequeños cambios diarios, puede ayudar a mantener un entorno más estable en la zona radicular.
Para la mayoría de los cultivadores que utilizan fibra de coco o lana de roca, mantener unas condiciones estables en la zona radicular es más importante que intentar alcanzar un valor exacto de pH cada día.
Cómo diagnosticar el bloqueo de nutrientes
Antes de realizar cualquier corrección, comprueba si el problema se debe realmente a una carencia nutricional o a un problema en la zona radicular.
El error más habitual que cometen los cultivadores es responder al bloqueo de nutrientes aumentando la concentración del abono antes de comprender qué es lo que está limitando la absorción de nutrientes.
Paso 1: Comprobar el pH de la zona radicular
Si es posible, mide el pH del agua de riego, de la solución del depósito y del sustrato.
Céntrate en identificar las tendencias y las grandes fluctuaciones, en lugar de fijarte en variaciones menores.
Si el pH se ha mantenido relativamente estable, a menudo conviene analizar otros factores relacionados con la zona radicular antes de dar por sentado que el pH es la causa principal del problema.
Paso 2: Comparar la conductividad eléctrica (CE) del agua de entrada y del sustrato
Mide la conductividad eléctrica (CE) tanto del alimento como del sustrato.
Si la conductividad eléctrica (CE) del sustrato es significativamente superior a la del sustrato, es probable que la acumulación de sal esté contribuyendo al problema.
Es posible que una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato por sí sola no plantee problemas de forma inmediata, pero la exposición prolongada a una CE elevada aumenta el estrés osmótico y puede reducir la eficiencia en la absorción de nutrientes.
Paso 3: Evaluar los síntomas de las plantas
Compara los síntomas visuales con los patrones de deficiencia conocidos.
La aparición simultánea de múltiples deficiencias suele indicar un problema en la zona radicular, más que la falta de un nutriente concreto.
Cuantos más nutrientes parezcan presentar una carencia al mismo tiempo, más probable es que la absorción se haya visto alterada.
Paso 4: Evaluar las prácticas de riego
Reseña:
- Estrategia «Dryback»
- Frecuencia de riego
- Momento del riego
- Niveles de humedad del sustrato
- Evolución de la conductividad eléctrica del sustrato
- Cambios recientes en la gestión del riego
La estrategia de riego influye directamente en la composición química de la zona radicular. Pequeños cambios en la frecuencia de riego o en la intensidad del secado pueden afectar significativamente a la conductividad eléctrica (CE) del sustrato y a la absorción de nutrientes.
Paso 5: Evaluar el estrés de la zona radicular
El bloqueo de nutrientes suele ser el resultado de la concurrencia simultánea de múltiples factores de estrés, más que de que un único parámetro se sitúe fuera del rango objetivo.
Reseña:
- Evolución de la conductividad eléctrica del sustrato
- Porcentajes de «dryback»
- Disponibilidad de oxígeno en la zona radicular
- Calidad del agua
- Condiciones ambientales
- Cambios recientes en la alimentación
Una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato, por sí sola, puede ser manejable.
Los «drybacks» agresivos por sí solos pueden ser manejables.
Sin embargo, la combinación de una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato y grandes zonas sin humedad suele aumentar el estrés osmótico lo suficiente como para reducir la absorción de nutrientes y provocar síntomas similares a los de una carencia.
Preguntas que hay que plantearse antes de realizar correcciones
Antes de modificar tu programa de alimentación, pregúntate:
- ¿Ha ido aumentando la conductividad eléctrica (CE) del sustrato?
- ¿Se han vuelto más agresivos los «drybacks»?
- ¿Ha cambiado la frecuencia de riego?
- ¿Ha aumentado recientemente la conductividad eléctrica (CE) del pienso?
- ¿Se ha vuelto inestable el pH?
- ¿Ha cambiado la calidad del agua de la cuenca?
- ¿Se han vuelto más estresantes las condiciones ambientales?
Responder a estas preguntas suele revelar la causa subyacente de la falta de absorción de nutrientes antes de que sea necesario adoptar medidas correctivas importantes.
Cómo solucionar el bloqueo de nutrientes en el cannabis
Antes de adoptar medidas correctivas, identifica la causa subyacente del problema.
Si se observa una conductividad eléctrica (CE) elevada en el sustrato, puede ser conveniente reducir la salinidad de la zona radicular. Si el problema principal es la inestabilidad del pH, restablecer unas condiciones estables en la zona radicular puede ser más importante que reducir la CE de forma drástica.
En muchos casos, mejorar la gestión del riego y reducir el estrés de la zona radicular puede restablecer la absorción de nutrientes sin necesidad de introducir cambios drásticos en el programa de fertilización.
Reducir el exceso de sales en la zona radicular
Cuando el principal problema es una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato, el objetivo es reducir la concentración de sal en torno a las raíces y restablecer la absorción normal de nutrientes.
Para sistemas de tierra y fibra de coco:
- Aumentar el volumen de riego.
- Generar suficiente escorrentía.
- Controla la conductividad eléctrica (CE) del sustrato durante todo el proceso.
- Continúa hasta que la conductividad eléctrica (CE) del sustrato vuelva a situarse en un rango manejable.
- Vuelva a aplicar las prácticas habituales de riego una vez que las condiciones se estabilicen.
El objetivo no es necesariamente eliminar todas las sales acumuladas, sino más bien devolver la zona radicular a unos niveles que favorezcan una absorción adecuada de nutrientes.
El volumen de escorrentía adecuado variará en función del tipo de sustrato y del tamaño del recipiente. Consulte la «Estrategia de riego de precisión de Athena» para obtener orientación sobre cómo determinar los objetivos de escorrentía adecuados para su configuración específica.
Estrategia de riego de precisión
Recuperar la estabilidad de la zona radicular
Tras una intervención de reducción de la EC, deja que el sustrato vuelva a sus condiciones normales de funcionamiento antes de realizar ajustes adicionales.
Muchos agricultores se exceden al realizar varios cambios a la vez. Esto suele generar estrés adicional y dificulta determinar qué factor fue el responsable del problema inicial.
El objetivo es restablecer la estabilidad de la zona radicular, no estar constantemente pendiente de las mediciones.
Reanudar la alimentación de forma gradual
Empieza a abonar con una conductividad eléctrica (CE) reducida y ve aumentándola gradualmente a medida que mejore el crecimiento.
Evita volver inmediatamente a la concentración máxima de alimento.
Observa la respuesta de las plantas y deja que el cultivo se recupere antes de aumentar los niveles de fertilidad.
Sistemas hidropónicos
En los sistemas hidropónicos de recirculación:
- Vacíalo y cambia el depósito si es necesario
- Comprobar la calidad del agua
- Preparar de nuevo la solución nutritiva
- Controla diariamente el pH y la conductividad eléctrica (CE)
- Céntrate en mantener la coherencia
Una gestión estable de los embalses suele ser la vía más rápida hacia la recuperación.
Evita corregir en exceso
Uno de los errores más comunes que cometen los cultivadores es reaccionar ante el bloqueo de nutrientes realizando varios ajustes importantes a la vez.
Aumentar la concentración del abono, realizar un lavado intensivo, cambiar la estrategia de riego y ajustar el pH al mismo tiempo puede dificultar la identificación de la causa original del problema.
Siempre que sea posible, realiza cambios de forma deliberada y evalúa la respuesta de la planta antes de aplicar correcciones adicionales.
El estrés de la zona radicular suele ser la verdadera causa
Muchos casos de bloqueo de nutrientes son, en última instancia, síntomas de un estrés excesivo en la zona radicular, más que de problemas de disponibilidad de nutrientes.
Una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato, los «drybacks» agresivos, la escasa disponibilidad de oxígeno, un pH inestable, los problemas de calidad del agua, el antagonismo entre nutrientes y el estrés ambiental reducen la capacidad de la planta para absorber los nutrientes de forma eficaz.
El objetivo de la gestión de nutrientes no consiste simplemente en aportar nutrientes a la zona radicular.
El objetivo es crear unas condiciones en la zona radicular que permitan a la planta absorber y aprovechar esos nutrientes de forma constante.
El estrés de la zona radicular debe considerarse de forma acumulativa. Una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato, zonas de secado extensas, una escasa disponibilidad de oxígeno, un VPD elevado, el estrés térmico y los problemas de calidad del agua pueden gestionarse de forma individual. Sin embargo, cuando se producen varios factores de estrés simultáneamente, la eficiencia en la absorción de nutrientes suele disminuir.
Por eso, el bloqueo de nutrientes rara vez se debe a un único factor. Lo más habitual es que sea el resultado de la combinación de varios factores de estrés menores que crean unas condiciones que limitan la absorción de nutrientes.
Los agricultores suelen centrarse en gran medida en los nutrientes que se aportan, pasando por alto las condiciones que determinan si esos nutrientes pueden absorberse realmente.
A la hora de resolver problemas de bloqueo de nutrientes, evaluar el estrés de la zona radicular suele ser más útil que evaluar únicamente la concentración de fertilizante.
Cómo evitar la falta de acceso a los nutrientes
Mantener unas condiciones estables en la zona radicular
En lugar de obsesionarte con alcanzar un valor de pH perfecto, céntrate en la constancia.
Las plantas pueden adaptarse a diversas condiciones cuando los cambios se producen de forma gradual. Las oscilaciones bruscas son mucho más propensas a provocar problemas de absorción de nutrientes que un pH estable que se sitúe ligeramente fuera del rango objetivo tradicional.
La constancia suele ser más importante que la perfección.
Si las oscilaciones rápidas del pH suponen un problema recurrente, Athena Balance puede ayudar a estabilizar el pH de la zona radicular a lo largo del tiempo. Balance está formulado para amortiguar las variaciones del pH y reducir la frecuencia de las fluctuaciones importantes, lo que facilita el mantenimiento de unas condiciones constantes en la zona radicular que favorecen una absorción saludable de nutrientes.
Controla periódicamente la conductividad eléctrica (EC) del sustrato
El control periódico del sustrato ayuda a detectar problemas incipientes antes de que aparezcan los síntomas.
Pista:
- Introducir EC
- Sustrato CE
- Volumen de riego
- Frecuencia de riego
- Porcentaje de «dryback»
Comprender la evolución de la conductividad eléctrica (CE) del sustrato permite a los cultivadores realizar ajustes proactivos antes de que se vea afectada la absorción de nutrientes.
Niveles adecuados de EC en el pienso
La gestión de la fertilización en fase de crecimiento consiste en adaptar la fertilidad a las necesidades de la planta, y no simplemente en maximizar la concentración.
Una EC más alta no siempre implica un mayor rendimiento.
El exceso de nutrientes aumenta la probabilidad de que se produzca una acumulación de sal, antagonismo entre nutrientes y estrés en la zona radicular. Aunque el cannabis puede tolerar niveles elevados de conductividad eléctrica (CE) del sustrato durante períodos cortos, mantener una CE excesivamente alta durante períodos prolongados puede reducir la eficiencia en la absorción de nutrientes y aumentar el estrés de la planta.
A medida que las sales se acumulan en la zona radicular, a la planta le resulta más difícil absorber el agua y los nutrientes, lo que aumenta el riesgo de que aparezcan síntomas de bloqueo de nutrientes, incluso cuando estos están presentes en cantidades adecuadas.
Los valores objetivo más elevados de conductividad eléctrica (CE) deben considerarse una herramienta y no un objetivo en sí mismo. La respuesta de la planta, las condiciones de la zona radicular y los factores ambientales deben tenerse siempre en cuenta junto con la concentración de nutrientes.
En muchos casos, los productores obtienen mejores resultados manteniendo unos niveles moderados de conductividad eléctrica (CE) en el sustrato y una absorción constante de nutrientes que persiguiendo los valores de CE más altos posibles.
Los productores también deben prestar especial atención a la relación entre la conductividad eléctrica (CE) del sustrato y la estrategia de secado.
Tanto una conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato como un secado excesivo del mismo suponen un estrés para la planta. Cuando se combinan, estos factores de estrés pueden potenciarse mutuamente. A medida que el sustrato se seca, las concentraciones de nutrientes se vuelven más elevadas alrededor de las raíces, lo que aumenta la presión osmótica y dificulta la absorción de agua.
Por este motivo, cuando la conductividad eléctrica (CE) del sustrato es elevada, suele ser conveniente reducir la intensidad del secado por retroceso en lugar de aplicar ambas tensiones simultáneamente.
Reducir la desecación del sustrato durante los periodos en los que la conductividad eléctrica (CE) del sustrato es elevada puede ayudar a mantener la disponibilidad de agua, reducir el estrés osmótico y favorecer una absorción de nutrientes más constante.
Por el contrario, los períodos de sequía más prolongados suelen tolerarse mejor cuando los niveles de conductividad eléctrica (CE) del sustrato son moderados y la salinidad de la zona radicular está controlada.
Para evitar problemas a largo plazo, reduzca periódicamente la conductividad eléctrica (CE) elevada del sustrato mediante una gestión adecuada del riego, una escorrentía adecuada o renovaciones estratégicas del sustrato a lo largo del ciclo de cultivo.
El control de la conductividad eléctrica (CE) tanto de los insumos como del sustrato ayuda a garantizar que los niveles de nutrientes se mantengan dentro de un rango que favorezca el rendimiento de las plantas sin provocarles un estrés innecesario.
Una gestión eficaz del riego no consiste simplemente en maximizar la conductividad eléctrica (CE) o en maximizar los retrocimientos por sequía.
El objetivo es encontrar un equilibrio entre la fertilidad y el estrés hídrico, de modo que la planta se vea lo suficientemente estimulada como para mejorar su rendimiento, sin que ello genere condiciones en la zona radicular que limiten la absorción de nutrientes.
Estrategia de riego de precisión
Utiliza fuentes de agua de calidad
Un nivel elevado de bicarbonatos y una conductividad eléctrica (CE) elevada del agua de origen pueden contribuir, con el tiempo, a la retención de nutrientes.
Siempre que sea posible, utiliza agua de ósmosis inversa o ten en cuenta los minerales del agua de origen en tu programa de fertilidad.
Realizar análisis periódicos del agua puede ayudar a detectar posibles problemas antes de que afecten al rendimiento de los cultivos.
[Calidad del agua para el cultivo de cannabis]
Sigue unas prácticas de riego sistemáticas
Un calendario de riego constante, una escorrentía adecuada y un secado que se ajuste a los niveles de conductividad eléctrica (CE) del sustrato ayudan a mantener una zona radicular estable y a reducir la probabilidad de que se produzca un bloqueo de nutrientes.
Los cambios en la estrategia de riego deben ser deliberados y basarse en la respuesta observada de las plantas, en lugar de en objetivos arbitrarios.
Estrategia de riego de precisión
Resumen
El bloqueo de nutrientes en el cannabis se produce cuando hay nutrientes presentes en la zona radicular, pero la planta no puede aprovecharlos de forma eficaz.
Entre las causas más comunes se encuentran la acumulación prolongada de sal, el antagonismo entre nutrientes, las malas condiciones de la zona radicular, los problemas de calidad del agua y las variaciones bruscas del pH.
Aunque el pH desempeña un papel importante en la disponibilidad de nutrientes, la estabilidad suele ser más importante que mantener un valor concreto. Las plantas pueden adaptarse a un rango de condiciones de pH siempre que dichas condiciones se mantengan constantes. Sin embargo, las fluctuaciones rápidas pueden alterar la absorción de nutrientes y provocar síntomas que se asemejan a las carencias nutricionales.
Un nivel elevado de conductividad eléctrica (CE) del sustrato también puede contribuir a la retención de nutrientes, sobre todo cuando se combina con secados bruscos que aumentan el estrés osmótico alrededor de las raíces.
Es fundamental gestionar conjuntamente los niveles de fertilidad y la estrategia de riego para mantener una absorción adecuada de nutrientes.
La mejor estrategia de prevención es sencilla: mantener unas condiciones estables en la zona radicular, controlar periódicamente la conductividad eléctrica (CE) del sustrato, gestionar adecuadamente el riego y evitar cambios bruscos que obliguen a la planta a adaptarse constantemente.
En definitiva, el bloqueo de nutrientes rara vez es solo un problema relacionado con los nutrientes. Lo más habitual es que se trate de un problema de gestión de la zona radicular. Al centrarse en la absorción de nutrientes, en lugar de limitarse únicamente a la concentración de los mismos, los agricultores pueden diagnosticar los problemas con mayor precisión, tomar mejores decisiones y mantener cultivos más sanos y productivos a lo largo de todo el ciclo de cultivo.
Suscríbase a nuestro boletín
Athena® existe para apoyar al agricultor moderno, sea cual sea su escala. Nuestro principio básico es formular productos que mejoren la calidad, reduzcan los costes e impulsen la consistencia. Athena® nació en los cuartos de cultivo de Los Ángeles, California, donde siempre buscamos la cosecha perfecta. A medida que aumenta el peso de ser cultivador, existimos para hacer sencillo lo complejo.



